Después de mi rotación por los cursos de primaria en el colegio Gregorio Marañón, al final mi decisión ha sido firme y clara. Todos los niños me han aceptado como su profe de prácticas, pero el curso que he cogido para poder ejecutar mi labor, ha sido...
Quinto. El grupo B, concretamente. De verdad, no he visto a unos niños que sean, no sólo tan adorables, sino que se portan genial, y encima, me respetan y me quieren, con mis particularidades...